Colocación en capa fina con adhesivos:

Para las situaciones en las que no se adecuan los materiales utilizados para la colocación en capa gruesa con mortero así como para mejorar la calidad y el rendimiento, se utilizará la colocación en capa fina con adhesivos para colocación de baldosas cerámicas.

Para aplicar la capa fina, se requieren superficies planas, con desviaciones que no superen el grosor máximo de adhesivo propuesto por el fabricante. Condiciones de planitud no sólo como regularidad superficial sino también como constancia de nivel en solados y buen aplomado en alicatados. En la mayoría de las situaciones precisamos de una capa de nivelación como superficie de entrega al pavimento o un enfoscado maestreado en alicatados. Hay que tener en cuenta que la ejecución de enfoscados maestreados y soleras niveladas debe proporcionar desviaciones máximas de planitud de:

  • 3 mm medidos con regla de 2 m para la colocación en capa fina, con adhesivos que admiten grosores de hasta 8 mm.
  • Entre 3 y 8 mm en 2 m si utilizamos adhesivos que admiten espesores de hasta 15 mm.

Por otro lado, se exige unas condiciones de preparación y aplicación del adhesivo, al tratarse de materiales especializados que requiere el uso de herramientas adecuadas y respetar las instrucciones del fabricante. Cada tipo de adhesivo tiene unas condiciones de mezcla establecidas por el fabricante, que deben respetarse escrupulosamente. Los adhesivos en dispersión se comercializan listos para su aplicación y no precisan manipulación previa; sin embargo, los otros dos tipos de adhesivos requieren unas condiciones de mezcla precisas.

En los adhesivos cementosos la proporción agua/cemento es una constante establecida por el fabricante en función de la composición servida. Se establece en litros de agua por unidad de envase (por ejemplo, sacos de 25 Kg), y la mezcla se efectúa siempre vertiendo el contenido en polvo del envase sobre el agua ya depositada en el recipiente de mezcla. Para la mezcla debe utilizarse un agitador mecánico con baja velocidad de agitación, de manera que el resultado sea una pasta homogénea que no presente grumos ni oclusión de aire. Los fabricantes suelen ofrecer datos sobre el tipo de agitador más idóneo (que depende también de la cantidad a mezclar) y la velocidad de giro recomendada. Solamente cuando hayamos alcanzado una total homogeneidad en toda la masa del envase, con textura cremosa y continua, sin grumos, daremos por concluida esta operación. Tras la mezcla, en ningún caso y bajo ningún concepto debe añadirse agua durante la vida útil de la pasta.

En los adhesivos de resinas reactivas, comercializados habitualmente en dos componentes separados, la mezcla se efectúa vertiendo el contenido del componente minoritario (endurecedor) sobre el componente mayoritario (resina) y procediendo a una mezcla homogénea con un agitador adecuado a la reología de este tipo de adhesivos. Los agitadores en forma de cinta helicoidal favorecen el rebañado de las paredes del recipiente y una mezcla más homogénea. También se recomienda baja velocidad de giro.