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Junta abierta
Es la junta de colocación cuya anchura es igual o superior a 3 mm.
Junta cerrada
Es la junta de colocación cuya anchura es igual o mayor a 1,5 mm e inferior a 3 mm.
Junta de colocación
Se define como la separación física entre baldosas cerámicas adyacentes. Esta separación se dispone en el momento de la colocación de las baldosas cerámicas. La junta de colocación tiene una funcionalidad específica en el recubrimiento cerámico, contribuyendo a disminuir la rigidez de una superficie revestida con baldosas cerámicas que, no olvidemos, está formada por elementos rígidos (baldosas cerámicas). En la presente documentación y bajo criterios de calidad queda totalmente desaconsejada la colocación con junta inferior a 1,5 mm. En un buen número de situaciones, la colocación sin junta; es decir, tocándose las baldosas por sus aristas (colocación a tope, a testa o a llaga), puede provocar desprendimientos y pérdidas de adherencia por no poder absorber el recubrimiento cerámico los movimientos diferenciales producidos en la estructura y los soportes. La colocación a tope está prohibida en numerosas normativas nacionales y, aunque se sigue colocando sin junta en nuestro país, ese método rigidiza el entero recubrimiento cerámico y puede provocar, a corto y medio plazo, problemas de desprendimientos y, además, la permanencia del material de rejuntado (normalmente boradas de cemento puro) no está asegurada en ningún caso.
Pero la junta de colocación tiene otras funciones como es la de permitir un correcto anclaje de los materiales de rejuntado y, en su caso, la difusión del vapor procedente de otras estancias y que circula a través de los soportes de colocación. En todos los casos, esa separación física entre baldosas contribuye al efecto estético de modularidad del recubrimiento cerámico.
La junta de colocación se divide en abierta o cerrada según sea igual o superior a 3 mm, o igual o mayor a 1,5 mm e inferior a 3 mm.
Junta en frío
Dícese de la junta de movimiento estructural ejecutada sobre una solera o forjado de hormigón con medios mecánicos (normalmente un surco de mayor o menor profundidad ejecutado con una radial), para que la retracción del hormigón y los movimientos diferenciales de la solera o forjado produzcan la rotura por esas líneas ejecutadas sobre el hormigón semiendurecido o endurecido. Una junta en frío se corresponderá posteriormente con una junta de movimiento estructural, en toda su longitud y anchura, y en igualdad de condiciones que una junta estructural preexistente.
Juntas de movimiento
Discontinuidades diseñadas y ejecutadas sobre un recubrimiento cerámico que afectan a una o varias capas y que permiten absorber los movimientos diferenciales que se produzcan en el sistema multiestrato, por acciones internas o externas al mismo. Una junta de movimiento tiene una sección fija que se rellena con materiales adecuados y siguiendo un proceso concreto.
Juntas estructurales
Discontinuidades provocadas en una estructura con el fin de evitar interacciones entre diversas partes y/o facilitar diversos tipos de movimiento. En la presente documentación las denominamos juntas de movimiento estructurales.
Juntas intermedias
Juntas de movimiento dispuestas en los recubrimientos cerámicos para limitar el tamaño de una superficie, a efectos de absorber movimientos diferenciales. Su diseño y emplazamiento está en función de las juntas de movimiento estructurales y de la ubicación de elementos constructivos verticales. Al menos deben penetrar hasta la capa de separación o nivelación, con el fin de desolidarizar los paños entre juntas constituidos por el material de agarre y las baldosas cerámicas. En la presente documentación las denominamos juntas de movimiento intermedias.
Juntas perimetrales
Es un tipo de juntas de movimiento que se disponen en los encuentros del suelo con los restantes elementos constructivos verticales, o en el encuentro entre éstos. Tienen la función de absorber los movimientos diferenciales que se produzcan en las superficies limitadas por esas juntas.
